Día Mundial del Melanoma: realiza un mapeo de tu piel



Si bien es cierto que nos pasamos la mitad del año esperando al verano, también lo es que los largos periodos bajo el sol buscando el bronceado y las altas temperaturas dañan gravemente la piel. Aunque lo ignoremos, se trata del órgano más grande del cuerpo y, como tal, también puede enfermar ante la falta de cuidado y protección. Por eso, es muy importante prevenir y ahora que se acerca el verano, Grupo Pedro Jaén La Moraleja cuenta con el programa de mapeo y estudio de la piel para localizar, analizar y tratar los tumores cutáneos.


La tasa de cáncer de piel sufrido un aumento progresivo en los últimos años. Según estudios recientes de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV, por sus siglas en inglés), un 1,71 % de la población europea adulta (algo más de 7,3 millones de personas) padece cáncer de piel. En España, estas cifras también registran unos datos al alza preocupantes, puesto que reflejan que el número de pacientes con esta patología se ha duplicado en los últimos 30 años, tal y como afirman los profesionales del Grupo Pedro Jaén La Moraleja.


“La mayoría de la gente sigue sin ser consciente de que el cáncer de piel es una enfermedad seria que puede dejar secuelas funcionales y estéticas muy importantes (hay que tener en cuenta que generalmente se localizan en zonas fotoexpuestas de la cara, la espalda, el escote…) y que, en el caso del melanoma, puede ser mortal”, explica el Dr. Pablo Boixeda, dermatólogo especialista en láser y director de Grupo Pedro Jaén La Moraleja.


“La época idónea para hacerse el mapeo de lunares es antes del verano porque en este momento la piel todavía no se ha bronceado y conserva su color natural. De esta manera, hay menos obstáculos para hacer un diagnóstico rápidamente”, explica la Dra. María Calvo, dermatóloga de Grupo Pedro Jaén La Moraleja.


Los expertos recomiendan reducir la exposición solar y fomentar hábitos de fotoprotección desde la infancia. La piel tiene memoria y prueba de ello es que “los casos que se están diagnosticando actualmente en población de 45-50 años se han gestado a raíz las primeras quemaduras de la infancia y la adolescencia”, señala la Dra. Calvo. Para crear una correcta rutina de fotoprotección recomiendan:


  • Usar fotoprotector solar con un índice de protección (SPF) de, al menos 30 y preferiblemente, 50, durante todo el año; incluso en invierno y en días nublados.

  • Usar ropa larga y cubriente, gafas de sol, sombreros de ala ancha o gorras con visera que proyecten sombra sobre la cara y el cuello.

  • Permanecer a la sombra en las horas centrales del día, que podemos reconocer observando nuestra sombra. De este modo, si la sombra que proyectamos es más larga que nuestra altura, es un momento más seguro; aunque es necesario llevar protección. Si, por el contrario, es más corta, lo mejor es permanecer en una zona cubierta del sol.

  • Conocer tus lunares


Más de una quinta parte de las personas que acuden al dermatólogo lo hacen tras observar la aparición o malformación de manchas y lesiones en su piel. Para saber qué aspectos debemos analizar al llevar a cabo una autoexploración de los lunares, desde el Grupo Pedro Jaén La Moraleja nos recomiendan seguir la regla del ABCDE:


  • ASIMETRÍA: En su color, estructura y/o forma.

  • BORDES: Los lunares irregulares pueden ser sugestivo de ser maligno.

  • COLOR: Aquellos que presenten distintos colores en un mismo lunar (blanco, rosado, marrón muy claro, marrón oscuro, negro…).

  • DIÁMETRO: Debemos prestar especial atención aquellos lunares mayores de 6 milímetros de diámetro.

  • EVOLUCIÓN: Es el parámetro más importante de todos los anteriores. Un lunar que haya experimentado cambios en su evolución en cuanto a su color, tamaño, forma, que pique o que sangre de manera repentina debe ser revisado cuanto antes por un dermatólogo.


Estudio de la piel en profundidad


A pesar de que llevemos un seguimiento constante de la evolución de nuestros lunares y manchas, los expertos recomiendan realizarse un estudio dermatológico al menos una vez al año ya que “no siempre es fácil seguir estas pautas, bien porque no se tienen los conocimientos adecuados, bien porque no podemos llevar a cabo una autoexploración de nuestros lunares en lugares poco visibles.”, aclara el Dr. Boixeda.


Desde el Grupo Pedro Jaén La Moraleja señalan que la mejor forma para detectar el cáncer de piel es a través del mapeo de lunares. “Esta técnica sirve para registrar el número, ubicación y características de los lunares y manchas para hacer un seguimiento sistemático y detectar posibles cambios sospechosos de manera precoz. Este tipo de diagnósticos son esenciaesl para mejorar el pronóstico del cáncer de piel, que puede curarse por completo si se detecta en sus fases más tempranas”, sintetiza el Dr. Jaime Company, dermatólogo de Grupo Pedro Jaén La Moraleja.


¿En qué consiste? Realizan un escaneo completo del cuerpo, identificando lunares y manchas y detectando si su naturaleza es benigna o no. De este modo ofrecen a cada paciente un diagnóstico 360º que permite, no solo encontrar el origen de las lesiones cutáneas, sino también aplicar el tratamiento idóneo para cada caso. Y todo ello valiéndose de la tecnología más precisa del mercado aplicada en tres pasos:


1. DETECCIÓN: En primer lugar, realizan un mapa de lunares y manchas en tres dimensiones a través del sistema de toma de fotografías Vectra 360®. La tecnología más eficaz del mercado para detectar el cáncer de piel en sus fases más precoces de manera rápida y no invasiva.


2. DIAGNÓSTICO: Gracias a la microscopia confocal, un sistema de iluminación de la piel, un sofisticado sistema de iluminación de la piel, llevan a cabo una biopsia virtual en tiempo real, sin necesidad de tomar muestras de tejido, inyectar contraste, hacer cortes o incisiones. Esta tecnología, en cuyo desarrollo ha participado el Dr. Salvador González, dermatólogo especialista en diagnóstico por imagen del Grupo Pedro Jaén, logra la máxima precisión de forma no invasiva.


2. TRATAMIENTO: La cirugía de Mohs es el procedimiento quirúrgico más efectivo a la hora de extirpar el tumor cutáneo por completo. Esta técnica, introducida en nuestro país por el Dr. Luis Ríos, dermatólogo y cirujano especialista en cáncer de piel del Grupo Pedro Jaén, consigue tasas de curación cercanas al 100%, conservando la mayor cantidad de tejido sano posible.