Efecto lifting sin cirugía, la mejor manera de rejuvenecer tu aspecto sin pasar por el quirófano



Las arrugas, el “efecto caída” del rostro y la falta de jugosidad de la piel se vuelven uno de los principales focos de cuidado llegada una edad. Pero en muchas ocasiones, se pasa por alto la posibilidad de acudir a expertos ante el miedo de tener que enfrentarse a un quirófano. Un error muy común que los expertos de las unidades dermatológicas se han propuesto a desmitificar tras introducir los últimos avances tecnológicos entre sus tratamientos.


“La clave es llevar a cabo un diagnóstico personalizado y elaborar un protocolo terapéutico que responda a las necesidades de cada paciente buscando siempre una mejoría estética integral que redunde en una mayor satisfacción del paciente”, explica el Dr. Luis Ríos, responsable de la Unidad de Estética Facial del Grupo Pedro Jaén.


Pedro Jaén La Moraleja

Los avances en medicina estética han llevado a desarrollo de técnicas no invasivas, capaces de recrear los efectos de una cirugía sin necesidad de recurrir al quirófano. Entre ellas se encuentra el conocido “efecto lifting”, enfocado a restaurar el aspecto joven del rostro a través de diferentes técnicas. Entre ellas, la radiofrecuencia con microagujas que realizan en la clínica Pedro Jaén La Moraleja es todo un avance en materia de rejuvenecimiento facial. Se trata de una tecnología de última generación inigualable a la hora de mejorar la calidad de la piel, atenuar las cicatrices, tratar la flacidez y remodelar el óvalo facial.


Aunque de primeras asusta oír hablar de microagujas, aplicadas en este tipo de tratamiento intensifican los efectos sin molestar a sus pacientes. Se trata de una matriz de agujas de calibre muy fino que penetrar en la piel par “inyectar” la energía calorífica que genera el equipo a un nivel mucho más profundo. De esta forma consiguen estimular la producción de colágeno y elastina en la dermis, estimulando así la regeneración celular desde el nivel más interno. Y lo consigue gracias a un equipo que cuenta con agujas de acero inoxidable recubiertas en oro, aplicadas a distinta profundidad para poder renovar la piel a nivel dérmico y subdérmico.


Una de las ventajas más destacadas de este equipo, además de su procedimiento mínimamente invasivo que no requiere hospitalización ni sedación, únicamente anestesia tópica, es que puede aplicarse tanto en el rostro como en el cuerpo. En los días posteriores la zona tratada se encuentra enrojecida, inflamada y únicamente tiene hematomas y pequeñas marcas de los pinchazos, sintomatología que desaparece progresivamente en unos días. Además, los resultados son plausibles desde la primera sesión, siendo recomendables una media de tres aplicaciones con un intervalo entre seis y ocho semanas para conseguir el efecto deseado.


Por su parte, el reconocido terapeuta a nivel internacional, el Dr. John Tsagaris, ha diseñado un nuevo tratamiento estético de lifting cutáneo en exclusiva en Clinique La Prairie Madrid que realiza un par de días al mes. El Método Acuskinlift es una técnica única de inyecciones cutáneas con agujas para tratar la laxitud de la piel y mejorar la producción de colágeno para una piel mejorada, más firme y rejuvenecida. Los efectos del tratamiento se experimentan después de la 1º sesión, y los resultados mejoran durante las dos semanas posteriores al tratamiento. Además, el Dr. Tsagari afirma que "el tratamiento no es doloroso, pero puede producirse una pequeña sensación de pinchazo al introducir las agujas".


Existen otras técnicas sin necesidad de usar microagujas, por ejemplo, "Thermage FLX, un tratamiento tensor, reafirmante y que compacta la piel, es la cuarta generación de radiofrecuencias y la más potente del mercado. Myriam Yébenes, directora del Instituto de Belleza Maribel Yébenes, señala que "al estar dotado de la última tecnología, es un tratamiento que no resulta invasivo por lo que se puede utilizar en cualquier situación, momento del día y época del año". “Este tratamiento es la gran revolución en cuanto a estimular colágeno y elastina ya que consigue una desnaturalización del colágeno: destruye el que está envejecido y lo crea desde cero”, destaca Myriam Yébenes.