Nebak, lo mejor de la gastronomía vasca, 100% sin gluten


Yoseba Egaña

Uno de nuestros restaurantes favoritos de gastronomía del País Vasco, Nebak, único en Madrid (calle Zorrilla, 11, junto al Congreso) por ser el único en ofrecer todas sus propuestas gastronómicas 100% libres de gluten, ha abierto de nuevo sus puertas con las auténticas recetas de una de las mejores gastronomías de España, inspirada en la cocina de las ‘amas’ y ‘amamas’ (madres y abuelas en euskera), y un ambiente y servicio excepcional donde disfrutar de una gran velada.


Como novedad, Nebak ha puesto en marcha, tanto en Madrid como en Bilbao, ‘Nebak Etxean’ (del euskera ‘Nebak en Casa’) su servicio de entrega a domicilio (a través de Glovo, Just Eat y Deliveroo) y recogida en el local donde el chef Yoseba Egaña ha elaborado una carta especial compuesto por 12 platos que recogen las mejores propuestas de ambos restaurantes. Además, Nebak incorpora en el embalaje de cada uno de los platos un código QR que redirige al cliente a un video tutorial en el que se explica cómo proceder a la finalización del plato, preservando así la máxima calidad de los mismos.


Tanto en casa como en el local, experiencia que comienza con copa de cava de bienvenida, AOVE y degustación de sales, los comensales pueden disfrutar de platos tan característicos del restaurante vasco como son sus arroces (el caldoso con bogavante como referencia de la casa), sus carnes rojas y sus pescados frescos, o postres como la Intxaursalsa y la tarta de queso cremosa.



Toda la cocina de Nebak se presenta 100% libre de gluten, consolidándose como el único restaurante de Madrid de alta cocina tradicional que tiene una oferta gastronómica integral exenta de esta proteína, título que consiguió también con su restaurante hermano en el País Vasco. En sus dos salas no existe riesgo de contaminación cruzada ya que “el hecho de que todo sea sin gluten no afecta a la calidad culinaria”, afirma Egaña. Así, el chef indica que la cocina tradicional vasca no lleva gluten en la mayoría de sus recetas, pues está muy condicionada por el sabor de la materia prima y añade que “al contrario de la percepción que se tiene desde el desconocimiento gastronómico, lo que ocurre es que las cocciones son mucho más largas, hechas con mimo y lentas, por lo que podemos recuperar así los sabores, olores y texturas de antaño”.