Le Petit Dim Sum, un templo para los amantes de la cocina cantonesa y de autor


El nuevo restaurante cantonés de moda que aúna vanguardia y tradición, Le Petit Dim Sum, es la mejor oportunidad de viajar en el tiempo y en el espacio. Una visita al auténtico Hong Kong de los años 40, así el nuevo restaurante del Grupo China Crown cuyo protagonista es la gran variedad de dim sum, en total 25, que se esconden entre su amplía propuesta gastronómica en Galería Canalejas, el nuevo epicentro del lujo y exclusividad de Madrid.


Los dim sum guardan cantidad de secretos. A pesar de su pequeño tamaño y su exquisita forma, los Xiao Long Bao -como también se les conoce- requieren de una perfección que solo puede darse con la destreza y el conocimiento que viene con la práctica. Felipe Bao, chef ejecutivo del grupo, conoce todos estos secretos, y los traslada a sus elaboraciones, haciendo de cada bocado una obra digna de la más alta labor artesanal. La técnica, y el truco, para elaborar el perfecto dim sum está en la preparación de la masa, que debe tener mucha elasticidad, ser muy fina, pero resistente, capaz de sujetar el relleno y, en caso de que lo lleve, también el caldo.



Reconocer la maestría de un cocinero es fácil cuando se trata de un dim sum, pues los pliegues de cada una de las piezas retratan la pericia del chef a la hora de elaborarlas, además de la calidad de producto. Cuantos más pliegues, mayor calidad, pues significa que se ha estirado mucho la masa, quedando más fina y, por lo tanto, el bocado para el comensal es más ligero. Además, es también esa fineza de la masa la que proporciona un mejor cocinado de la pieza. En referencia al número de pliegues podemos hablar que los dumplings de alto nivel cuentan con más de 20, lo que también quiere decir que estamos frente a un artesano de gran nivel.


Le Petit Dim Sum, el lujo de la cocina cantonesa


"Que toca el corazón", es la traducción más aproximada del significado de la palabra dim sum. Bocados pensados para tomar en un desayuno, almuerzo o a media tarde, acompañando al té. Siguiendo toda esta tradición pero siempre a la vanguardia de la técnica, Le Petit Dim Sum ofrece una oferta gastronómica en la que esta joya culinaria es la absoluta protagonista. Los hermanos Bao, proponen 25 clases de dim sum que evolucionan desde la tradición, con 10 variedades clásicas, a la más alta sofisticación, con 15 más innovadoras, como el de callos a la madrileña, de tinta de calamar con pulpo y langostinos o de tortilla española trufado con huevo de codorniz. Para acompañar este manjar y siguiendo con la tradición milenaria del té, el restaurante cambia de tercio y propone armonizar este bocado con 12 cócteles afrutados.


Toda una experiencia sensorial, gustativa y muy especial para aquellos que añoren viajar al país asiático y no quieran renunciar a su sabor, acompañada de un amplio menú en el que podremos encontrar platos como el Rollito crujiente de langostinos con castaña de agua y jengibre para empezar, las Cintas de arroz frescas estilo cantonés con ternera y verduras para acompañar, o de principales, las Láminas de picaña con pak choi al vapor en salsa Kung – Pao o la Lubina salvaje al vapor con ebolleta china, jengibre fresco y soja. Y no podría faltar la parte dulce, donde el comensal podrá elegir entre helados (té matcha, té jengibre o té de sésamo), Cheesecake con base de galleta de jengibre coronado con merengue flameado y sirope de limón o los Mochis de mago y maracuya, fambruseas y lichi o de té verde.